In Desayunos, Dulces, Meriendas, Panificadora

Si la primera entrada fue especial, porque era el día del pan, la segunda ya es para hacer una fiesta: hoy es mi segundo aniversario desde que dejé el gluten. Recuerdo que una amiga me dijo, mientras nos tomábamos un café hace dos años, que por qué no me comía la chocolatina, si me la había comido el día de antes, y le respondí: «Porque si me la como, no empiezo hoy, empiezo mañana».

He de decir que fue un muy mal día para empezar. Sólo a mí se me ocurre dejar el gluten un festivo y sin provisiones para hacer cosas ricas. Y me entraron ganas de comerme un bizcocho de chocolate, y terminé en Opencor comprando unos minibollos con un sabor a industrial que daba arcadas, a 1€ el bollo. Regla número 1 del singlutenismo aprendida: hay que ser previsor. Regla número 2 también: el singlutenismo es CARO.

Dos años después puedo decir con total seguridad que me desenvuelvo muchísimo mejor. La verdad es que siempre me ha gustado cocinar, y, de hecho, llevo desde los 7 años haciendo pan (me enseñaron en una granja escuela). A los 17 aprendí a hacer pizza. Y entre medias, tortas, panqueques, escones escoceses (la historia de este nombre en otro momento), tartas de espinaca, canelones, bizcochos, postres… La adaptación al singlutenismo no fue tan difícil: no te cuesta tanto si ya te gusta cocinar de entrada. Es un poco frustrante ver cómo las harinas no responden igual, pero con tanto maestro singlutenero en la red, las cosas se llevan mucho mejor.

Mi entrada de hoy, tan especial por ser mi aniversario (sí, me lo quiero celebrar, ¿qué pasa?), va dedicada a una gran maestra, a la que le daré un gran abrazo el día que la vea, y a la que le tengo que hacer un monumento. Mentiría si dijera que fue uno de los primeros blogs que conocí. No tengo ni idea de cuál fue el primero. Soy tan despistadísima que fui cayendo de uno en otro, sin saber el orden. Pero sí que estoy segura de que es uno de los blogs a los que más recurro. Siempre lo digo: Celiaquines lo tiene todo.

Suyos son los primeros panecillos tiernos que comí sin tener que congelar ni calentar, los crepes que hago allá donde vaya son los suyos, y el día que hice el Pan Miguel no cabía en mí de la ternura que me transmitía. Eso sí: me dieron ganas de matarla cuando probé su pan de queso georgiano, sobre todo porque me lo comí yo sola en tan solo dos sentadas. Y no lo quemé.

Llevo bastante tiempo amagando con hacer lo que traigo hoy, pero nunca encontraba el tiempo. De hecho, ayer (cuando los hice) tampoco lo tenía. Además, Celiaquines advierte en su blog que es una masa pegajosa, y eso también me tiraba para atrás. La verdad es que llevo bastante bien el pegajosismo de las masas sin gluten (que, para quienes no lo sepan, es de un grado bastante alto), pero en días con poco tiempo y con mucho agotamiento, es más difícil enfrentarse a esas masas. Hasta que me acordé de mi querida amiga la panificadora. Así que decidí intentarlo y me puse manos a la obra. La receta original está aquí. Y aquí mi adaptación.

Donuts de Celiaquines en panificadora.

Ingredientes:

  • 240 g. de leche.
  • 20 g. de levadura fresca.
  • 1 cucharadita de postre de azúcar.
  • 80 g. de azúcar.
  • 2 yemas de huevo.
  • 60 g. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 2 cucharaditas de vinagre.
  • 300 g de harina panificable Proceli o Special Line.
  • 100 g. de harina de arroz sin gluten (Nomen o Hacendado).
  • Harina de arroz sin gluten extra para formar los donuts.
  • Aceite de girasol para freír los donuts.
  • Azúcar glass y unas gotas de agua para el glaseado, hasta que quede una pasta blanca y espesa.

Preparación:

  1. Calentar la leche hasta que esté templada. Tenemos que meter los dedos en ella sin quemarnos, pero sí notarla calentita.donuts-sin-gluten-singlutenismo
  2. Disolver la cucharadita de azúcar y la levadura en la leche templada y dejar espumar mientras preparamos el resto de los ingredientes. Yo uso la minipimer para que se disuelva bien la levadura y la dejo espumar en el vaso de plástico de la batidora. Por lo visto, la levadura se espuma mejor en un vaso de plástico que en uno de vidrio.
  3. Meter la mezcla anterior (con espuma y todo) en la panificadora, enchufarla y preparar el programa «Masa» (en la mía es el programa 6).
  4. Una vez se haya calentado y empiecen a moverse las palas, echar las yemas de huevo y el azúcar. Tras 5 minutos debería haberse homogeneizado la mezcla.
  5. Cuando estén bien mezcladas las yemas y el azúcar, añadir la mantequilla y el vinagre, y dejar a la panificadora mezclar hasta homogeneizarlo todo.
  6. Una vez listo, cancelar el programa y echar las harinas.
  7. Preparar el programa de «Masa para pasta» (en la mía es el programa 7), que amasa 15 minutos. Es importante vigilar la panificadora para que se una bien la harina. Si quedan restos, unificar con una espátula de plástico o silicona (para no rayar la cubeta).
  8. Cuando termine el programa, desconectar la panificadora y dejar leudar la masa durante 2 ó 3 horas dentro, sin abrir la tapa.
  9. Tras el leudado, preparar el programa de amasado de pasta nuevamente, y amasar durante 10 minutos.
  10. Mientras amasa, preparar dos bandejas con papel de hornear o tapete de silicona para que no se pegue la masa a la bandeja. Preparar también un papel de hornear sobre el que estirar la masa, y otro para cubrirla para que no se pegue el rodillo. Sobre el papel inferior, espolvorear un poco de harina de arroz.
  11. Echar la mitad de la masa ya lista sobre el papel de hornear con harina de arroz, espolvorear con un poco más de harina y cubrir con el segundo papel.
  12. Estirar con mucho cariño con el rodillo hasta conseguir un espesor de 1 cm. Es una masa muy blanda, así que no hay que hacer mucha fuerza.
  13. Cortar los donuts. Yo usé un emplatador redondo (también sirve un vaso grande) y un tapón de botella de agua.
  14. Ir disponiendo los donuts en las bandejas que preparamos con papel de hornear, hasta acabar con toda la masa.
  15. Meter en el horno (sin calentar) para evitar que les den corrientes, y dejar leudar al menos una hora. Es recomendable (aunque no imprescindible) meter en el horno un bol con agua hirviendo, que aporte calor y humedad a la masa, lo cual la ayudará a leudar.
  16. Tras el leudado, freírlos en abundante aceite de girasol a fuego suave.
  17. Disponer los donuts sobre papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite.
  18. Con un pincel, glasearlos.

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El resultado es espectacular. Aunque a mí me quedaron un poco dorados de más, se hicieron muy bien por dentro y están esponjosísimos. Tienen un sabor muy parecido al de panadería (a mí me recuerdan a los donuts de Mariola -para los que crecieron al mismo tiempo que yo en La Ería, Oviedo-), pero están infinitamente más tiernos. La sensación que se tiene al morderlos es absolutamente indescriptible (y se dice por ahí que hasta obscena).

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Con esta receta a mí me salieron 18, así que muchos de ellos los congelé para otra vez. Tras el segundo leudado, y antes de freír, los dispuse uno al lado del otro (no encimados, se aplastan) en unas bandejas y los metí en el congelador. Cuando estén congelados, se podrán poner en bolsas de plástico sin que se peguen. Para consumirlos, se dejan descongelar a temperatura ambiente y después se fríen.

Exquisitos. Y sin pegotearse las manos. Además, no quedan nada aceitosos, así que para los anti-frituras como yo, que no les desanime: valen muchísimo la pena.

Actualización:

Edito la entrada para traer tranquilidad al pueblo. Como habrán visto, al congelarlos se aplanaron completamente (y eso que no les puse nada encima). Para descongelarlos, los puse en la bandeja del horno sobre film transparente, los metí dentro del horno (apagado y sin calentar) y los dejé ahí toda la noche. Por la mañana ya se habían descongelado y habían recuperado un poco de volumen. Pero es que al freírlos se subieron aún más y quedaron exactamente como recién hechos. ¡Prueba superadísima!

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Showing 14 comments
  • Salomé Párraga
    Responder

    Felicidades por tu segundo año tan bien llevado. Es estupendo encontrar personas como tú, que celebras con entusiasmo cualquier cambio, así tu calidad de vida estará siempre arriba del todo. Y que te voy a decir de celiaquines… que lo único que podemos hacer para agradecerle sus ganas de compartir y de experimentar y ofrecernos esas maravillosas recetas, es hacernos embajadoras de su blog en el mundo.

    Un besote!!

    • nanytaaa
      Responder

      La frase mágica: «Celiaquines lo tiene todo» ;)
      Gracias por las felicitaciones. Qué menos que aceptar los cambios con entusiasmo, si total hay que aceptarlos igualmente :)
      Un besito!

  • Susana
    Responder

    Pues desde luego has acabado de convencerme, maña. Eso sí, los pospongo para cuando tenga tiempo de verdad, que ahora ando a matacaballo haciendo mil y una cosas….
    Y sobre todo sobre todo te agradezco la rpobatina en la bicha, porque soy de las que ODIA mancharse las manos; es lo que peor llevo de nuestras harinas…. Así que si tú le hace un monumento a Celiaquines, yo te monto otro a ti ;-)

    Un besote.

    • nanytaaa
      Responder

      ¡¡Tienes que hacerlos, Su!! Como a ti te gusta, sin pringues ni nada :) Ayúdate del papel de hornear y la espátula para ni siquiera tocarlos para ponerlos en la sartén… ¡Y listo! La esponjosidad hecha donut :)
      Un besito :)

  • Famalap
    Responder

    Felicidades guapísima!! Se que quien lo lea, dirá que somos malas, pero no!!! Ser malo es no desear lo mejor para uno y tu estás mejor desde que el gluten desapareció de tu mesa.
    Nosotros nos felicitamos, por haberte conocido, por ser una chica joven llena de valores, fuerza, entusiasmo, esfuerzo…..
    Desde luego, a Raquel hay que hacerle un monumento,porque hasta que no BORDA una receta no para!!! Todos las que la conocemos, sabemos que cualquier receta de su blog es éxito seguro!!!

    Yo ya me conozco la historia de los donuts, jejejeje ¿Verdad Raquel? Que ricossssss!

    Un besote y en nada, celebramos el siguiente cumple llenos de energía

    • nanytaaa
      Responder

      Malaaaas?? Qué me he perdido?? :) Con la cantidad de cosas ricas y gente guay que me ha descubierto el singlutenismo… Yo también se lo deseo a quien lo necesite! :P
      Un besito :)

  • Leyenda Revolutio
    Responder

    Feliz singlu cumpleaños!! Yo soy un pelín mayor que tú en esto del singlutenismo… (apenas 2 meses, jejeje), y me siento perfectamente identificada con tu relato (excepto en la parte de la cocina, en la que tú eres manitas con resultados que saltan a la vista y yo manazas sin paciencia). Estoy contigo en que hay tomarlo con energía y fuerza positiva, asumirlo cuanto antes y … tachán!!… notar cómo en poco tiempo tu cuerpo te agradece la ausencia de gluten (desaparecen aquellos dolores de estómagos perpetuos y mil historias más) y tú te das cuenta que no es tan difícil y que todo es cuestión de acostumbrarse y asumir con normalidad esta nuestra nueva y permanente condición de celíacos.
    Singlu forever!
    Bicos ;-)

    • nanytaaa
      Responder

      A mí no me tocó que me doliera nada (hasta que llegué a México, OUCH!!). Eso sí: lo de descubrir que se puede DESCANSAR tras dormir ocho horas fue como mágico… jajaja
      Me encanta que digas «condición» de celíacos, y no enfermedad. Qué repelús me da esa palabreja :) Porque no sé tú, pero yo más sanita no puedo estar :)
      Un besito!

  • Celiaquines
    Responder

    Dany…TE QUIERO!! jajajaja… Se me han puesto los vellos de punta cuando has comenzado y he acabado soltando lagrimitas y todo.

    Es un placer y un honor estar en esta segunda entrada tuya, del que estoy segura va a ser un blog de referencia en el “singlutenismo”, como tú dices. :-)

    Un besazo gordo gordo…Y ese abrazo, no tardaremos en dárnoslo. Verdad, peque?? ;-)

    • nanytaaa
      Responder

      jiji entre los emoticonos y mis palabrejas, al final acabáis todas hablando como yo, ya veréis…!
      Espero que hayas llorado con una SONRISOTA en la cara!! jajaja :) Esto no es más que la cimentación de mi monumento a ti y tu blog, así que vete comprando pañuelos :P
      Y sí, hay que organizarse para ese súperabrazote :)
      MUA! :)

  • Begoña Herrero Herrero
    Responder

    Felicidades por tu segundo cumpleaños Dany. Es un gustazo leer lo bien que lo llevas y lo bien que lo cuentas. Eres un ejemplo perfecto para los chic@s que haciendo la dieta tienen que salir fuera a estudiar o a trabajar .
    En cuanto a los donuts, tengo que mirar si mi pani tiene esos programas que tu usas y evitarnos tanto «pegajosismo».
    Un beso

    • nanytaaa
      Responder

      Uf, Begoña… Si por esto de ser celíacos no vamos a salir a estudiar o trabajar fuera… estamos perdidos! La verdad es que cuesta mucho encontrarse en otro país y acostumbrarse… Imagínate, si hay gente a la que le cuesta hasta en su propio país y en su supermercado de toda la vida, imagínate fuera y en otro idioma… Qué locura! Pero en fin, la cuestión es que en esos lugares también hay celíacos… Digo yo que algo comerán, no? :P :)
      Si tu pani no tiene los programas, no te preocupes. Tú ponlo en alguno que amase, y cuando lleve un tiempo razonable y que veas que se ha mezclado todo bien, lo paras y punto.
      Y otra que adquiere mis palabrejas… jiajiajiajia! Me encanta! :D
      Un besito!!

  • teresa
    Responder

    felicidades dany …… eres estupenda y a celiaquines es lo que dices se merece un monumento un besazo

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